La organización kirchnerista Nuevo Encuentro sufrió una ruptura luego que el diputado provincial Adrián Grana fuera desplazado de la conducción partidaria por disidencias con el referente histórico del espacio, Martín Sabbatella.

Nuevo Encuentro recuperó Morón, logró ubicar a Sabbatella al frente de ACUMAR y sumó dos diputados en el Congreso, el espacio está atravesado por fuertes debates internos y acaba de sufrir dos bajas importantes. Andrea Conde, diputada porteña, se fue al Movimiento Evita. Adrián Grana, diputado provincial y cabeza del partido a nivel bonaerense, se despidió con muchas críticas hacia la conducción y trabaja para abrir una línea dentro del PJ provincial.

La ida de Grana, último gran golpe para el partido, hizo ruido. En su “Carta a lxs compañerxs” denunció un “golpe institucional” contra la mesa de conducción bonaerense de Nuevo Encuentro. En el texto, que tiene siete páginas y circuló en un grupo estrecho de militantes, acusa al ex intendente de Morón de actitudes poco democráticas que llegan a su clímax con la acusación de actuar “como patrón”.

Grana denunció un “bochornoso e inesperado acto fraudulento el que utilizaron para descabezar la conducción provincial” en el marco de una movida “ilegítima e ilegal” que comparó con “la intervención de Servini de Cubría y Barrionuevo al PJ presidido por el compañero Gioja”. A Sabbatella, como a su compañera, Mónica Macha, les atribuye la decisión de ser “un partido chico pero propio”.